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sábado, 6 de septiembre de 2014
miércoles, 8 de febrero de 2012
Lembeh

No dejo de pensar bucear. Hace ya meses de la última inmersión y el cuerpo lo nota. Pide agua.
El tiempo no invita y falla la compañia. Estamos planeando el próximo viaje a latitudes más cálidas ... y lejos, muy lejos, donde parece que no pasa el tiempo y a donde no puedes llevar tus problemas. Es ahí donde se halla la felicidad. Buceas y buceas. No tienes tiempo para pensar a no ser en aquello que embota los sentidos y la mente. Azul, pensamientos azules infinitos, claros u oscuros pero siempre azules. Y vértigo, mucho vértigo al mirar al azul. Veinte metros por arriba y trescientos por abajo con suaves corrientes que te mecen de arriba abajo y de lado a lado. Y no tienes ganas de subir. Estás bien. En paz con lo que te rodea. Y tienes ganas de cerrar los ojos para sentir aún más la ingravidez. Azul otra vez. Y cuando llega el momento de volver, apuras la segunda etapa inspirando profundamente queriendo sentir que algo de aquello sube contigo... No importa: en un par de horas estarás otra vez allí abajo. Y así diez días. Tardes tranquilas en cubierta o en la playa siempre con una cerveza en la mano.
El tiempo no invita y falla la compañia. Estamos planeando el próximo viaje a latitudes más cálidas ... y lejos, muy lejos, donde parece que no pasa el tiempo y a donde no puedes llevar tus problemas. Es ahí donde se halla la felicidad. Buceas y buceas. No tienes tiempo para pensar a no ser en aquello que embota los sentidos y la mente. Azul, pensamientos azules infinitos, claros u oscuros pero siempre azules. Y vértigo, mucho vértigo al mirar al azul. Veinte metros por arriba y trescientos por abajo con suaves corrientes que te mecen de arriba abajo y de lado a lado. Y no tienes ganas de subir. Estás bien. En paz con lo que te rodea. Y tienes ganas de cerrar los ojos para sentir aún más la ingravidez. Azul otra vez. Y cuando llega el momento de volver, apuras la segunda etapa inspirando profundamente queriendo sentir que algo de aquello sube contigo... No importa: en un par de horas estarás otra vez allí abajo. Y así diez días. Tardes tranquilas en cubierta o en la playa siempre con una cerveza en la mano.

Que hago aquí????
sábado, 30 de abril de 2011
Estrecho de Lembeh- Bunaken
Bunaken. Thalassa dive center. 70 puntos de buceo. No tienes tiempo para verlo todo. Te abandonas allí donde el tiempo se detiene bajo el agua. El ordenador de despierta para regresar. Volveré.
...tortugas por todas partes.
...tortugas por todas partes.
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